





La exhibición tanto de las obras premiadas y seleccionadas por el Jurado, se realizó en el Centro Cultural Recoleta, Sala Espacio Living, 15 de diciembre del año 2009 al día 24 de enero del año 2010. (Pintores que participaron) Agradecemos a todos los artistas su participación en cuanto a su esfuerzo, capacidad y técnica. Esperando poder contar nuevamente con su presencia en la próxima bienal de pintura a realizarse en el año 2011.
Premios otorgados por el Jurado de la I Bienal de Pintura Premio TAG – 2009, a las obras de los siguientes artistas:
- Primer Premio Adquisición “THE ART GALLERY”: $ 10.000 María Elena Machuca, de la provincia de Santa Fé, con la obra Ensayos sobre vínculos Nº 15, 2009, óleo sobre tela, 120 x 120 cm.
- Segundo Premio Adquisición: $ 5.000 Carolina Porral, de la provincia de Santa Fe, con la obra Escuela de Oficios I, 2009, acrílico sobre tela, 120 x 130 cm.
Menciones de Honor: $ 1.000:
- Marcelo Lazarte, de la provincia de Tucumán, con la obra «Maquina troyano-tucumana para invadir Santiago».
- Carlos Killian, de la provincia de Buenos Aires, con la obra «Magical Jenny».
- Victoria Gómez Mayol, de la provincia de Buenos Aires, con la obra «Al desnudo vivo».
Menciones del Jurado:
- Luis Abraham, de la provincia de La Pampa, con la obra «El gran Pez».
- Alejandra Escardó Repetto, de la provincia de Buenos Aires, con la obra «Variaciones de luz N 205».
- Hugo Lazzarini, de la provincia de Santa Fe, con la obra «Antiguo».
- Juan Manuel Fiuza, de la provincia de Buenos Aires, con la obra «Lo inútil de tu encierro».
Eduardo Sívori. Artista moderno entre Paris y Buenos Aires.
Museo Nacional de Bellas Artes
La exhibición se podrá ver hasta el 04/02/24. Una muestra inolvidable.
Agradecemos al Museo Nacional de Bellas Artes y en especial a la curadora de la muestra Lic. Laura Malosetti por haber seleccionado para la misma cuatro obras de nuestra coleccion.
“El valle de Chevreux” Oleó sobre tela 113 x 60 cm
“Frente al espejo” Oleó sobre tela 56 x 38 cm
“Paisaje” Acuarela sobre papel 20 x 30 cm






Manifiesto verde
Homenaje al artista Nicolás García Uriburu
Museo Moderno de Buenos Aires
Agradecemos a la dirección del MAMBA y en especial a la curadora de la muestra Alejandra Aguado por haber seleccionado para la misma una obra de Juan Grela y una obra de Raquel Forner de la colección.
Recomendamos la visita de dicha exhibición que se mantendrá vigente hasta el 31 de diciembre. Imperdible.
Diálogos (1948)
Óleo sobre tela 50 x 40 cm. Raquel Forner
Troilal (1981)
Óleo sobre tela 70 x 90 cm. Juan Grela




En varias oportunidades nos hemos referido a la obra de Carlos Gorriarena (Buenos Aires, 1925 – La Paloma, Uruguay, 2007). Desde su desdén por los metalenguajes, citaciones del pasado, enemigo frontal de los mundillos culturales, totalmente afuera de la postura modernismo-posmodernismo, Gorriarena siempre disparó sobre el contemplador para sacudirlo del letargo, de mucha pintura vacía de contenido, de mirar por sobre el hombro.
Un colorista violento, formas desbordadas, figuras dinámicas que avanzan y, aunque rechazaba el mote de pintor expresionista, no hay otra manera de clasificarlo. Obra vital, intuitiva, gesto violento, se podría decir que se sigue el movimiento de su mano que remata, tanto en líneas que esbozan un contorno como aquellas que se funden en la espesa sombra.
Hacia 2006 vimos a un Gorriarena que no renunciaba a su pasión pictórica, pero se había vuelto más introspectivo, sin denuncias, frontal para desnudar al poder, y sin esa mordacidad del grotesco habitual en el corpus de su obra. Una visión más humanista. Se pensó que se había acallado. Pero no, era una etapa más feliz, se había dejado llevar por cierta melancolía, por una sabiduría propia del que ha visto y vivido mucho.
Destacamos en ese entonces “El riesgoso camino hacia la nada”: un hombre de espaldas que va hacia un bosque impenetrable y una escena bucólica como “En algún lugar siempre amanece”.
Al revisar catálogos de distintas muestras y el libro publicado en 2005 “Gorriarena – La pintura, un espacio vital”, de María Teresa Constantín y Diana Wechsler, muchos críticos supieron “ver” el contenido de una obra comprometida con la realidad desnudándola en toda su implacable ferocidad.
Así lo señalaba el poeta y editor José Luis Mangieri (1924-2008) que con motivo de la publicación “Gorriarena-La intimidad de la Pintura”, expresó que el artista empuñaba su pincel “como arma mortal contra el olvido en el que los argentinos solemos caer respecto de nuestra historia, aquella de saqueadores y genocidas que azotaron el país”.
En esa misma publicación, Germán Gárgano señalaba que “nuestro siglo se acaba y ‘Gorri’ comenzaba una vez más, otra vuelta de tuerca, a poner a prueba su propia pintura en el corazón mismo de su inconsistencia. Despojada, despreocupada, sin miramientos, la obra de sus últimos años se ahondó poniéndonos ante más extrañas relaciones». Se interrogaba: “No sé bien lo que hago. ¿Estará bien esto?”. Una pregunta de un artista, alumno de Antonio Berni y Demetrio Urruchúa que se insertaba en los debates del arte contemporáneo a partir de la década del 60, ingresando a través de su obra en la polémica política y estética que afirmaba : “pinto porque lo necesito, porque no podría hacer otra cosa”.
Gorriarena obtuvo la beca Guggenheim (1987), recibió todos los premios nacionales, Salón Nacional (1986), fue Premio Konex (1992) Premio Trabucco (1993).
La muestra que se exhibe actualmente en The Art Gallery titulada “La pintura como un campo de batalla”, reafirma lo que el crítico Raúl Santana señaló acerca de la extraña actividad del pintor: hacer entrar al mundo en el cuerpo a través del ojo para luego extraerlo volcándolo en la tela.
En ella también se incluyen obras de Germán Gárgano, Jorge González Perrin y Mariano Sapia, sus discípulos, hoy destacados artistas.
Uruguay 967. Clausura el 28 de noviembre. Abierto de 16 a 19.
Berni. Obras únicas.

Con motivo de cumplirse 120 años del nacimiento del artista rosarino Antonio Berni, The Art Gallery (Uruguay 967) inaugura la exposición Antonio Berni. Obras únicas, con curaduría de Rodrigo Alonso. Esta exhibición presenta un panorama de la profusa producción del artista, desde sus pasos por el surrealismo, su exploración en Santiago del Estero y el Chaco con la creación de retratos de personajes de la zona, hasta su trabajo único en el terreno del grabado que lo llevaría a ganar el Primer Premio en esa categoría de la Bienal Internacional de Arte de Venecia de 1962.
Además de cuadros, la exhibición Incluye una importante selección de obras gráficas, documentos y algunos trabajos que se exhiben por primera vez.
Antonio Berni es uno de los artistas centrales de Argentina, reconocido tanto por su talento plástico como por su profundo compromiso social. Nacido en Rosario en 1905, desarrolló una obra que refleja con fuerza y sensibilidad las problemáticas sociales de su tiempo, convirtiéndose en una figura clave del realismo social en América Latina.
Rosario Bernasconi

Antonio Berni, nacido en Rosario en 1905 hace 120 años, dejó un legado artístico profundamente marcado por su compromiso social y su capacidad para plasmar las problemáticas de su tiempo.
Su obra, que se convirtió en un pilar del realismo social en América Latina, no solo destacó por su calidad plástica, sino también por su capacidad para dar voz a los sectores más vulnerables de la sociedad.
En ese sentido, Berni utilizó su arte como una herramienta para denunciar la exclusión social y las desigualdades estructurales, convirtiéndose en una figura clave del arte argentino del siglo XX. Ese compromiso, en un siglo de profundas injusticias, lo convirtieron en una figura que trascendió las artes plásticas, lo hicieron un artista popular.

“Berni es Berni”, dijo alguien al final del recorrido, como si no hiciera falta explicar más. Pero en estos tiempos, en los que todo —hasta la reverencia— parece licuarse en likes, vale la pena detenerse un poco más. ¿Qué significa montar hoy una muestra de Antonio Berni? ¿Qué puede decir todavía, con sus papeles, sus tachos y sus retazos, en una Buenos Aires saturada de estímulos y de mercado?
Hoy, miércoles 14 de mayo se inaugura en The Art Gallery una muestra que busca responder, con gesto íntimo pero ambición histórica, a esa pregunta. “Obras únicas” reúne una selección de piezas de Antonio Berni provenientes de una colección privada, organizada por el curador Rodrigo Alonso en un formato que oscila entre la galería, el centro cultural y el museo de bolsillo. La muestra coincide con los 120 años del nacimiento del artista (14 de mayo de 1905), y se presenta casi como una reparación simbólica: mientras Rosario —ciudad natal de Berni— y otras instituciones celebran con eventos conmemorativos, Buenos Aires parecía haber pasado por alto la fecha. Esta exposición, entonces, aparece como una respuesta, y como un gesto.

Con motivo de cumplirse los 120 años del nacimiento del artista rosarino, The Art Gallery presenta la exposición Antonio Berni. Obras únicas.
Con curaduría de Rodrigo Alonso, la exhibición presenta un breve panorama de la profusa producción del artista, centrado en algunos ejes temáticos (retratos, paisaje rural, vida urbana), y en su exploración única en el terreno del grabado que lo llevaría a ganar el Primer Premio en esa categoría de la Bienal Internacional de Arte de Venecia de 1962. Incluye una importante selección de obras gráficas, documentos y algunos trabajos que se exhiben por primera vez.
Antonio Berni fue uno de los artistas más influyentes del arte argentino del siglo XX, reconocido tanto por su talento plástico como por su profundo compromiso social. Nacido en Rosario en 1905, desarrolló una obra que refleja con fuerza y sensibilidad las problemáticas sociales de su tiempo, convirtiéndose en una figura clave del realismo social en América Latina.
Marcela Costa Peuser

Hace 120 años, el 14 de mayo de 1905, nacía Antonio Berni en Roldán, a 30 kilómetros de Rosario, provincia de Santa Fe. Lo homenajeamos en el la cubierta de este númrero, con un montaje de sus tres paisajes de 1975. “Atardecer en el camino”, “Camino bajo los faros” y “Camino bajo el cielo gris”. En estos collages sobre madera, el paisaje rurral y casi abstracto, unido a una señalética básica, adquiere un sentido metafísico mientras sostiene una alusión política velada.
Berni fue un coloso y marcó a fuego el arte argentino: un viaje a Europa lo pone en contacto con las vanguardias y sigue las huellas del surrealismo. Al retornar al país comienza el compromiso social que no abandonaría nunca. En un petit hotel de la calle Uruguay, The Art Gallery, se puede ver un panorama muy particular, con piezas raras excepcionales del multifacético creador de Juanito Laguna y Ramona Montiel. Hay pinturas, grabados y gofrados, con la curaduría de Rodrigo Alonso.
Julio Sanchez Baroni

Son 35 perlitas de Antonio Berni, que despliegan una carrera luminosa que va desde sus retratos tempranos hasta una obra hecha con computadora. Antonio Berni. Obras únicas, en The Art Gallery Museum, es un caleidoscópico recorrido que evidencia pasos que van del realismo, pasando por el surrealismo y la impronta social, con los infaltables Juanito Laguna y Ramona Montiel. Muchas de estas piezas nunca antes fueron exhibidas y plasman el potente influjo Berni, con una vasta producción que tiene grandes exponentes en museos de nuestro país.
Este homenaje, que se puede verse en Buenos Aires a partir de esta semana, coincide con los 120 años del nacimiento de un gran devorador de estilos y creador imbatible. El epicentro de las celebraciones está, por supuesto, en Rosario, con la exhibición del Museo Castagnino, en el Museo Provincial de Bellas Artes Rosa Galisteo (también de Santa Fe) y en el Museo de Arte Contemporáneo Unquilo (MACU), de Córdoba.
























































